Pequeño Cottolengo de Rancagua celebró 53 años de historia y servicio a la comunidad

El Pequeño Cottolengo de Rancagua celebró el viernes 30 de octubre sus 53 años de historia con una jornada marcada por el reconocimiento a trabajadores por su trayectoria, presentaciones artísticas protagonizadas por sus residentes y un balance de los principales avances y desafíos de la institución. La conmemoración reunió a autoridades de la Obra Don Orione en Chile, colaboradores y miembros de la comunidad, quienes compartieron una celebración que puso en valor más de cinco décadas de servicio, acogida y acompañamiento a personas con discapacidad, inspiradas en el legado de San Luis Orione.
La celebración contó con la presencia del Padre Teófilo Calvo, superior delegado de la Obra Don Orione en Chile; el Padre Álvaro Olivares, representante legal del Pequeño Cottolengo de Rancagua; y Claudia Vega, directora ejecutiva de la institución, quienes acompañaron a residentes, trabajadores y miembros de la comunidad en esta conmemoración.
Durante su discurso, la directora ejecutiva Claudia Vega presentó los principales logros alcanzados por la institución y los desafíos que orientarán su desarrollo, entre ellos retomar el programa de hipoterapia, avanzar en remodelaciones de las instalaciones eléctricas y fortalecer el funcionamiento del centro de alimentación. Estas iniciativas buscan mejorar las condiciones de atención y continuar promoviendo el bienestar y la calidad de vida de los residentes.
La jornada también estuvo marcada por el reconocimiento a colaboradores por sus años de servicio y dedicación. Entre ellos destacaron Erick Cañete, terapeuta ocupacional; Virna Reyes, docente de la Escuela Especial Fray Ave María; Cecilia Soto, PTD; Claudia Salas, directora de la Escuela Especial Fray Ave María; y Virginia Oregón, entre otros. Asimismo, los residentes protagonizaron diversas presentaciones artísticas, compartiendo sus talentos y el trabajo desarrollado en los talleres de la institución.
Desde su fundación en 1973, el Pequeño Cottolengo de Rancagua ha construido una historia de acogida y acompañamiento a personas con discapacidad, inspirada en el carisma de San Luis Orione. Este nuevo aniversario permitió agradecer el compromiso de generaciones de religiosos, trabajadores, voluntarios y familias que han contribuido a mantener viva esta misión, proyectando nuevos desafíos para seguir creciendo al servicio de quienes más lo necesitan.


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