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El camino y preparación hacia la renovación de los votos religiosos

hace 4 días
2 min de lectura

Actualizado: hace 3 días

Hay decisiones que se toman una vez, pero se eligen todos los días. Y en la vida religiosa, ese camino de fidelidad encuentra momentos especiales para volver al origen, mirar la propia historia y responder nuevamente a aquel llamado que un día hizo arder el corazón. Este martes 8 de septiembre, en la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, la Capilla del Pequeño Cottolengo de Cerrillos fue testigo de uno de esos momentos. Los hermanos Tomás Lois y Javier Navarrete renovaron sus votos religiosos, pronunciando una vez más su “Sí” al Señor y renovando su deseo de seguir a Cristo tras las huellas de San Luis Orione.


Porque renovar los votos no es simplemente volver a pronunciar unas palabras. Es detenerse en el camino y recordar aquella primera vez. Es agradecer lo vivido, abrazar las dificultades, reconocer la fidelidad de Dios y, con todo lo que uno es y todo lo que ha recorrido, volver a decir: “Aquí estoy”.


Rodeados por la Familia Orionista, ambos hermanos renovaron su compromiso de vivir los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, continuando un camino vocacional que se construye día a día en la vida comunitaria, el servicio y la entrega a los demás.


Y qué significativo hacerlo precisamente en el día en que la Iglesia celebra el nacimiento de María. Aquella joven que, sin conocer completamente el camino que tenía por delante, confió y respondió con un “Sí” que cambió la historia, acompañó también este nuevo paso de Tomás y Javier.


Como Familia Orionista, damos gracias por sus vidas y por la generosidad de quienes siguen creyendo que vale la pena entregar la vida por algo más grande. Que la Virgen María siga cuidando sus caminos y que, al estilo de nuestro Padre Fundador, nunca falte la valentía para seguir diciendo, cada día y en cada circunstancia:


¡Ave María y adelante!

 
 
 

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