Entrevista al padre Teo, el nuevo superior de nuestra delegación Chilena


Como ya es de conocimiento general, desde inicios de este 2021 la Obra Don Orione en Chile ha pasado a ser la Delegación “Nuestra Señora del Carmen y eso trajo consigo también nuevos rostros a nuestra comunidad. Es el caso del P. Teófilo Calvo fdp, sacerdote español que asume el servicio de “superior delegado” en Chile y quien acompañará desde el liderazgo pastoral a nuestras comunidades y obras. Por eso, quisimos conversar con él, para conocerlo un poco más y ponernos al día con los desafíos que enfrentamos este nuevo tiempo que vivimos. 1. Padre Teo, sabemos que es español y que su último servicio antes de venir a Chile fue en Venezuela, pero además de eso ¿En qué otras comunidades y obras le ha tocado servir? ¿Qué otros apostolados misioneros le han encomendado? R: Bueno, agradezco esta entrevista y aprovecho para saludar a todos los orionistas chilenos que sois muchos. Pocos religiosos, pero muchos los laicos implicados en estas obras grandes y admirables. Además de tantos amigos, bienhechores, alumnos y exalumnos con sus familias… Muchos son los empleados en nuestras obras, muchos los voluntarios… en fin una legión de orionistas. Un saludo fraterno a todos. Agradezco a Dios y a nuestra madre Congregación que me da esta oportunidad de venir a trabajar y servir en Chile. Efectivamente, y vamos a la pregunta, vengo de estar 10 años en Venezuela al frente de un Pequeño Cottolengo de allá. Y la experiencia ha sido extraordinaria. Los venezolanos son muy buena gente: amables, cariñosos, creyentes, generosos y simpáticos. Y lo digo convencido y de corazón. No se merecen para nada esa situación deplorable de país que están sufriendo. Esperemos que pronto puedan salir de ese régimen corrupto, ineficaz y dictatorial… (Bueno no quiero encenderme…). Antes de eso viví en España donde me hice religioso orionista y me tocó trabajar en un seminario (7 años), en una parroquia (3 años) y, antes de ir a Vzla, en un centro de personas con discapacidad en Asturias (España) (10 años). Así que ahí está mi recorrido... 2. Seguro llegar como misionero a un nuevo país debe ser un gran desafío ¿Qué expectativas y anhelos trae en el corazón pensando en este nuevo servicio que le ha sido encomendado? R: Bueno esa palabra “misionero” me parece un poco grande para mí. Las misiones me suenan como ir a un país donde la mayoría no es cristiana y donde está todo por hacer. En ese sentido ni Vzla, ni Chile son países de misión. Acá, y en latinoamérica en general, hay una fe más viva que en la vieja Europa. Aunque los creyentes, y más los religiosos-sacerdotes, tenemos mucha tarea -aquí y allá- a la hora de anunciar el Evangelio de Jesús y el modo concreto “orionista” de vivirlo. Mi llegada a Chile es fruto de la organización general de la Congregación que ha pensado que yo podría echar una mano en esta parte orionista del mundo. Así que con buena disponibilidad acá estoy decidido a dar lo mejor de mí en la animación de los religiosos, las comunidades y las obras; y en lo que esté a mi mano. 3. Ya lleva un tiempo en nuestro país, conociendo las comunidades y obras haciéndose una idea de la realidad que vivimos ¿Qué podemos esperar de este nuevo tiempo bajo su liderazgo pastoral? ¿Vendrán muchos cambios, nuevos desafíos, ideas nuevas? R: En el panorama de la congregación orionista, Chile sorprende por sus grandes obras. Colegios de muchos alumnos, Cottolengos también grandes, parroquias… Mucha tarea para una delegación pequeña de sólo 14 religiosos. Gracias a Dios estas obras están bastante bien organizadas con equipos de dirección y equipos de pastoral. En estos grupos humanos lo que hay es sobre todo buenos laicos y buenos orionistas. Esto es lo que hay que reforzar, a mi modo de ver. No he venido a hacer grandes cambios en este sentido sino más bien a consolidar el trabajo en esta línea. Grupos humanos de laicos y religiosos que trabajan con el mismo afán de servir a los necesitados. Estos grupos unidos serán los que tendrán que actualizar el carisma orionista en cada una de las obras para que sean cada día más y mejores “faros de luz y de humanidad” como quería Don Orione. Ni más ni menos que vivir el Evangelio y el carisma orionista en el aquí y ahora. Y si hubiera que subrayar una prioridad pues es lo vocacional. Necesitamos jóvenes valientes que le quieran decir sí a Dios en la vida religiosa orionista. Y será mi prioridad facilitar esta opción de vida en nuestra familia. 4. Finalmente, ¿Qué podría decirnos a todos nosotros, fieles laicos que colaboramos y formamos partes de distintas comunidades en concreto para este año, donde la pandemia sigue presente y tenemos que vivir gran parte de nuestra fe y espiritualidad en modo online? R: Es verdad que la pandemia nos tiene a todos a medio gas… Sin grandes celebraciones litúrgicas, sin visitas de voluntarios a los centros de caridad, cancelados tantos eventos que llenaban nuestras agendas, sin los alumnos de modo presencial... Esperemos que esto pase pronto y creemos que Chile, con los buenos datos de vacunación, saldrá antes que otros países. Necesitamos esa normalidad sin duda y mientras tanto hemos de cuidarnos y hacer lo que se pueda. Tal vez ahora tengamos más tiempo para hacer proyectos, para revisar nuestras vidas, tareas y servicios. Tenemos más tiempo para leer y para rezar; hagámoslo, nos vendrá bien. Se están haciendo muchas cosas bien como las clases online y otras iniciativas pastorales pero sentimos la necesidad del encuentro personal, los saludos, los abrazos… Viviremos también esta Semana Santa de modo distante pero es un tiempo en el que se nos invita al silencio. A sentir el escándalo de la Cruz y a la vez querer abrazar al crucificado que se entrega por amor. Vivamos esta Pascua como un tiempo propicio y único para poder resucitar a una vida nueva, a una vida mejor. ¡Dios les bendiga a todos amigos! Estoy a su entera disposición en teocalper@hotmail.com