En Rancagua se vivió encuentro de jóvenes

28/11/2017

 

El Papa Francisco en reiteradas ocasiones nos ha exhortados a salir de nuestras comodidades para llevar el Evangelio a los demás, ser auténticos católicos, aquellos que viven su fe en comunidad.

 

Ser iglesia de Cristo quiere decir ser una iglesia en salida, una iglesia misionera que no teme compartir su fe con sus hermanos, que no teme anunciar el amor de Dios a los hombres; este debe ser uno de nuestros mayores anhelos. En este contexto, y siguiendo el mensaje de Francisco, los jóvenes que pertenecen a la Pastoral Juvenil del Pequeño Cottolengo de Rancagua este fin de semana decidió cambiar su descanso y la comodidad que le ofrece el Hogar, para participar en un encuentro con otros jóvenes y vivir con ellos un momento en comunidad, una comunidad alegre que sigue al Señor.

 

Este encuentro se realizó el día domingo 26 de este mes en la capilla Santa Mónica de la misma ciudad. Después de participar de la santa Eucaristía y compartir el almuerzo con sus compañeros de hogar, un grupo de jóvenes del Pequeño Cottolengo se preparó para salir a dar testimonio del llamado a ser una comunidad misionera. En el encuentro, que comenzó a las 16:15, los residentes compartieron con otra comunidad juvenil en medio de cantos y juegos, mostrando una iglesia llena de vida.

 

Es necesario salir de los muros del Cottolengo, y así lo hicieron estos jóvenes, para vivir una pastoral extramuros con otros jóvenes que les han recibido con gran alegría.

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